24 de agosto de 2006
La historia de uno que dejó de fumar
Etiquetas en Technorati: dejar de fumar, ley antitabaco, tabaquismo
A propósito de la vigencia de la famosa "ley antitabaco" me propuse escribir mi experiencia para dejar de fumar, pues creo que puedo aportar algo a quien también quiera hacerlo.
Comencé a fumar a los 12 ó 13 años, y rápidamente me envicié, fumaba varios cigarros al día, y mi tope fue llegar a 30 al día. A esas altura lógicamente no me sentía aludido por el riesgo del cáncer, de la molestia que el humo provocara en los demás, del cansancio y la tos, del mal olor en la ropa... llegado un momento sólo me preocupó el mal aliento por fumar tanto, pero sólo un poco.
Pero una mañana a mediados de 2000 desperté medio ahogado y me agoté con sólo estirar mi brazo al velador para buscar un cigarro, el encendedor y el cenicero. Ese día me asusté, y sólo fumé 2 cigarros, poca cosa considerando mi rutina de 30 al día.
Ahora llevo cerca de 2 años y medio sin una sola fumada, después de 4 años y 8 intentos de dejar el vicio. No fue un proceso rápido ni fácil, pero es algo que me enorgullece contar.
Mi primer intento lo fue a medias, pues sólo disminuí a 8 la cantidad de cigarros al día, duré cerca de 4 meses a ese ritmo y después comencé a incrementar la cantidad. En 2001 y 2002 fue más de lo mismo: fijarme límites, cada vez más estrechos, pero sin abstenerme de fumar. Eso sí, nunca volví a fumar tanto como en 2000, y creo que a esas alturas ya tenía alguna conciencia del daño que provoca fumar. Y aquí señalo algo que fue crucial: no sirve de mucho fumar menos, sino que se debe eliminar el vicio. Y ese se transformó en mi objetivo. Para eso tomé las recomendaciones que se encuentran en todos lados, en que hay que prepararse y elegir una fecha significativa (en mi caso, año nuevo), esperar aumento de peso (bienvenido sea) y buscar nuevas actividades para distraerse. Esto me funcionó bastante bien por poco más de 3, pero un día desperté con demasiada ansiedad por fumar, precedido por una semana de bastante inquietud pensando en cigarros. Finalmente, fui y compré una cajetilla, con una frustración y un sentimiento de debilidad muy fuerte por no haber podido mantener la voluntad arriba.
Lo bueno es que justo unos días después ví un reportaje acerca de dejar el cigarro, y en él se mencionó un período de ansiedad que podía afectar a los 3 meses de abstinencia. Fue un alivio poder culpar a la química. En los meses que siguieron fumé de forma bastante moderada, comprometido en dejarlo pronto. Por eso, gasté todo ese año en averiguar métodos, recomendaciones, fórmulas y tratamientos, hasta que decidí dejarlo por mis propios medios, sin depender de fármacos ni de algún conocido que hiciese de chaperón y anduviese quitándome los cigarros. Para ello, elegí una fecha con anticipación (2004/3/1), planeé algunas actividades que ocuparan mis primeros 6 meses sin fumar (bicicleta, ajedrez y tocar música con un grupo), ahorré un poco de dinero para seguir una dieta que inhibiera los deseos de fumar, comuniqué nuevamente a mis amigos mi decisión (a esas alturas, con mi credibilidad por el suelo).
Quiero detenerme en la dieta para dejar de fumar. Mientras se intenta resistir el deseo de fumar asoman deseos de comer golosinas, pero la ansiedad persiste. Leche, cereales, jugos naturales, frutas y verduras con vitamina C funcionan bien para superarla. Por el contrario, café, alcohol y chocolate no ayudan, e intentar calmar la ansiedad con golosinas no sirve y provoca caries. Además, no es conveniente pasar mucho tiempo sin comer, por eso es buena idea andar con una botellita de jugo, o alguna fruta a mano, además de desayunar con leche y cereales, al almorzar consumir ensaladas y frutas, a la once más leche y cereales, tomar yogurt a la noche. Todo esto mientras se mantiene una actividad física respetable, ya sea caminando más de lo normal, pedaleando, lo que sea.
Para esta vez me preparé con más ganas cuando se venían los tres meses, pero entre el radical cambio de hábitos alimenticios, la sobrecarga de actividades y la propia concientización, fue un proceso indoloro. Ese año efectivamente subí de peso, alrededor de 6 kilos, que perdí cerca de un año después.
Al día de hoy me siento muy satisfecho de haber dejado de fumar. No me canso como antes, no huelo a cigarro, no tengo ni los dedos ni los dientes amarillos, disfruto más el gusto de las comidas, ahorro dinero, no pierdo tiempo en fumar (salir a un patio, buscar fuego, salir a comprar cigarros, etc.), no contamino con las colillas, y un largo etcétera. Lo cierto es que es difícil que todo esto convenza a quien no quiere dejar de fumar, pero para quien lo intente puede servirle.
Y por último, dejo estos datos:
Artículos relacionados
A propósito de la vigencia de la famosa "ley antitabaco" me propuse escribir mi experiencia para dejar de fumar, pues creo que puedo aportar algo a quien también quiera hacerlo.Comencé a fumar a los 12 ó 13 años, y rápidamente me envicié, fumaba varios cigarros al día, y mi tope fue llegar a 30 al día. A esas altura lógicamente no me sentía aludido por el riesgo del cáncer, de la molestia que el humo provocara en los demás, del cansancio y la tos, del mal olor en la ropa... llegado un momento sólo me preocupó el mal aliento por fumar tanto, pero sólo un poco.
Pero una mañana a mediados de 2000 desperté medio ahogado y me agoté con sólo estirar mi brazo al velador para buscar un cigarro, el encendedor y el cenicero. Ese día me asusté, y sólo fumé 2 cigarros, poca cosa considerando mi rutina de 30 al día.
Ahora llevo cerca de 2 años y medio sin una sola fumada, después de 4 años y 8 intentos de dejar el vicio. No fue un proceso rápido ni fácil, pero es algo que me enorgullece contar.
Mi primer intento lo fue a medias, pues sólo disminuí a 8 la cantidad de cigarros al día, duré cerca de 4 meses a ese ritmo y después comencé a incrementar la cantidad. En 2001 y 2002 fue más de lo mismo: fijarme límites, cada vez más estrechos, pero sin abstenerme de fumar. Eso sí, nunca volví a fumar tanto como en 2000, y creo que a esas alturas ya tenía alguna conciencia del daño que provoca fumar. Y aquí señalo algo que fue crucial: no sirve de mucho fumar menos, sino que se debe eliminar el vicio. Y ese se transformó en mi objetivo. Para eso tomé las recomendaciones que se encuentran en todos lados, en que hay que prepararse y elegir una fecha significativa (en mi caso, año nuevo), esperar aumento de peso (bienvenido sea) y buscar nuevas actividades para distraerse. Esto me funcionó bastante bien por poco más de 3, pero un día desperté con demasiada ansiedad por fumar, precedido por una semana de bastante inquietud pensando en cigarros. Finalmente, fui y compré una cajetilla, con una frustración y un sentimiento de debilidad muy fuerte por no haber podido mantener la voluntad arriba.
Lo bueno es que justo unos días después ví un reportaje acerca de dejar el cigarro, y en él se mencionó un período de ansiedad que podía afectar a los 3 meses de abstinencia. Fue un alivio poder culpar a la química. En los meses que siguieron fumé de forma bastante moderada, comprometido en dejarlo pronto. Por eso, gasté todo ese año en averiguar métodos, recomendaciones, fórmulas y tratamientos, hasta que decidí dejarlo por mis propios medios, sin depender de fármacos ni de algún conocido que hiciese de chaperón y anduviese quitándome los cigarros. Para ello, elegí una fecha con anticipación (2004/3/1), planeé algunas actividades que ocuparan mis primeros 6 meses sin fumar (bicicleta, ajedrez y tocar música con un grupo), ahorré un poco de dinero para seguir una dieta que inhibiera los deseos de fumar, comuniqué nuevamente a mis amigos mi decisión (a esas alturas, con mi credibilidad por el suelo).
Quiero detenerme en la dieta para dejar de fumar. Mientras se intenta resistir el deseo de fumar asoman deseos de comer golosinas, pero la ansiedad persiste. Leche, cereales, jugos naturales, frutas y verduras con vitamina C funcionan bien para superarla. Por el contrario, café, alcohol y chocolate no ayudan, e intentar calmar la ansiedad con golosinas no sirve y provoca caries. Además, no es conveniente pasar mucho tiempo sin comer, por eso es buena idea andar con una botellita de jugo, o alguna fruta a mano, además de desayunar con leche y cereales, al almorzar consumir ensaladas y frutas, a la once más leche y cereales, tomar yogurt a la noche. Todo esto mientras se mantiene una actividad física respetable, ya sea caminando más de lo normal, pedaleando, lo que sea.
Para esta vez me preparé con más ganas cuando se venían los tres meses, pero entre el radical cambio de hábitos alimenticios, la sobrecarga de actividades y la propia concientización, fue un proceso indoloro. Ese año efectivamente subí de peso, alrededor de 6 kilos, que perdí cerca de un año después.
Al día de hoy me siento muy satisfecho de haber dejado de fumar. No me canso como antes, no huelo a cigarro, no tengo ni los dedos ni los dientes amarillos, disfruto más el gusto de las comidas, ahorro dinero, no pierdo tiempo en fumar (salir a un patio, buscar fuego, salir a comprar cigarros, etc.), no contamino con las colillas, y un largo etcétera. Lo cierto es que es difícil que todo esto convenza a quien no quiere dejar de fumar, pero para quien lo intente puede servirle.
Y por último, dejo estos datos:
Artículos relacionados
- ¿Dieta para fumadores?
- Consejos para combatir el síndrome de abstinencia
- Estos son los alcances de la Ley Antitabaco
- No me digas por qué, dime cómo (dejar de fumar)
- Pasos para dejar de fumar
- Preguntas y respuestas para dejar de fumar
- Proyecto de ley sobre el tabaco: puntos centrales
- Soy adicta
Comentarios:
Enlaces a este artículo:
<< Portada
primero que todo felicitaciones por el logro y la fuerza de voluntad, al parecer fue dificil la tarea pero valio la pena. Lo que es yo, tambien deje de fumar hace poco eso si, enero, no recuerdo la fecha exacta, pero el proceso fue menos dificultoso que el tuyo, un día me di cuenta de que me afectaba demasiado el fumar y lo deje definitivamente, no he tenido recaidas hasta el momento, claro que más de una vez me han dado ganas, en especial cuando hay carretes, jejeje.
y lo paradojico de cambiar de habitos, es que cambia tu visión de las cosas, pasando a la otra parte de la poblacion (la no fumadora) la cual no respetan mucho, vamos a ver que tal funciona la nueva ley del tabaco.
bueno, suerte y saludos.
y lo paradojico de cambiar de habitos, es que cambia tu visión de las cosas, pasando a la otra parte de la poblacion (la no fumadora) la cual no respetan mucho, vamos a ver que tal funciona la nueva ley del tabaco.
bueno, suerte y saludos.
Que buena!...felicitaciones por la perseverancia y el éxito que te trajo...Es increible como se arraiga este hábito, y no es sólo la salud, lo que se invierte en cigarros si se saca la cuenta es bastante. Gracias por los datos, aún no he tomado la decisión definitiva pero quiero dejarlooo!! También había oido de que los citricos ayudan bastante, igual creo que pasa más por todo lo que rodea al "rito" de fumar para cada uno...bueno, interesante post.
saludos
saludos
Denisse, lo que dices sobre el cambio de perspectiva es cierto, aunque he tratado de ser consecuente y no transformarme en un anti-cigarro radical, nunca tan descarado.
Aper, los ritos asociados a fumar sí que dan mucho para escribir. Quizás eso sea algo de lo que uno se cuestiona al momento de dejar de fumar. De hecho, al fumar desde los 12 casi que tenía identificación con el cigarro.
A ambos les agradezco sus comentarios. Saludos.
Aper, los ritos asociados a fumar sí que dan mucho para escribir. Quizás eso sea algo de lo que uno se cuestiona al momento de dejar de fumar. De hecho, al fumar desde los 12 casi que tenía identificación con el cigarro.
A ambos les agradezco sus comentarios. Saludos.
Bueno, me sumo a las felicitaciones, pagar plata pa' arruinarse el organismo, siempre me ha dado risa eso.
12 a 13 años igual era muy prematuro, como te comentaba en msn, yo anduve por esa edad cuando fumé cigarrillos, peo me duró tres meses porque la mina que me gustaba en ese tiempo le cargaba el olor a cigarro, deje de fumar pero tampoco me infló.
Anduve enojado por un tiempo pero por lo menos me quitó un gran problema. :)
12 a 13 años igual era muy prematuro, como te comentaba en msn, yo anduve por esa edad cuando fumé cigarrillos, peo me duró tres meses porque la mina que me gustaba en ese tiempo le cargaba el olor a cigarro, deje de fumar pero tampoco me infló.
Anduve enojado por un tiempo pero por lo menos me quitó un gran problema. :)
El cinco de mayo de 2002, una noche que fumabas un cigarro fuera de la Feufro, me dijiste que ibas a dejar de fumar para no contaminarme y para que no me molestara el olor a cigarro.
A mi nunca me molesto el olor, al contrario, porque en esos tiempos fabricabas tus propios cigarrillos sabor a vainilla… ¿te acuerdas? … “y andabas como dulcecito.”
Y a pesar de que nunca te pedí que dejaras de fumar…. Me siento super orgullosa y feliz de que lo hallas logrado. Realmente mejoró tu salud… y el ajedrez y la bicicleta nos hizo de maravilla. Creo que no sólo diste un gran paso para tu salud, sino también en tu crecimiento personal…cuando la voluntad de avanzar puede mas que esas “malas costumbres” que todos tenemos, das un paso gigante. Mas que ganarle al cigarro, te superaste a ti mismo.
Gracias por no hacerme fumar cuando estamos juntos.
Teamo.
Publicar un comentario en la entrada
A mi nunca me molesto el olor, al contrario, porque en esos tiempos fabricabas tus propios cigarrillos sabor a vainilla… ¿te acuerdas? … “y andabas como dulcecito.”
Y a pesar de que nunca te pedí que dejaras de fumar…. Me siento super orgullosa y feliz de que lo hallas logrado. Realmente mejoró tu salud… y el ajedrez y la bicicleta nos hizo de maravilla. Creo que no sólo diste un gran paso para tu salud, sino también en tu crecimiento personal…cuando la voluntad de avanzar puede mas que esas “malas costumbres” que todos tenemos, das un paso gigante. Mas que ganarle al cigarro, te superaste a ti mismo.
Gracias por no hacerme fumar cuando estamos juntos.
Teamo.
Enlaces a este artículo:
<< Portada

